Intimidación y cómo ponerle fin

Bien que su hijo sea el intimidador, el intimidado, o el espectador, el problema es grave. Esté con su hijo, escuche cuidadosamente sin reaccionar o estar sorprendido, y siga estos consejos.Un niño triste por haber sido acosado

Si su hijo está siendo intimidado

  • Identifique a las personas a las que su hijo puede ir por ayuda: profesor, consejero, entrenador, conductor de autobús.
  • No diga, "Ignórala," "Hazle frente," o "Son solo palabras." Ignorar puede a veces empeorar las cosas, y pelear o insultar a un intimidador seguro que las empeorará.
  • Enseñe y practique lenguaje corporal positivo: cabeza levantada, contacto visual, voz fuerte con frases de "Quiero que" como, "Quiero que me dejes en paz," o "Quiero que dejes de hacer eso ahora."
  • Dígale que no está solo. El abuso de otros es doloroso y aislante. Recuerde a su hijo que las emociones cambian y que chicos a menudo se burlan de otros cuando se sienten inseguros acerca de ellos mismos. Encuentre libros o películas con caracteres en similares situaciones, y aliente las verdaderas amistades de su hijo, especialmente aquellas fuera de la escuela.
  • Reúnase con el profesor de su hijo. A veces los profesores no son conscientes del problema. Aprenda las políticas de su escuela en cuanto a intimidaciֶón.
  • La intimidación cibernética o intimidación en línea es cada vez más frecuente. Frecuentemente sucede al usar los medios sociales. Si es posible, haga que su hijo le muestre los textos o correos que le dañaron o amenazaron. Guarde capturas de pantalla y copias, en caso de que tenga que tomar acción legal.
  • No se tome la justicia por su mano llamando inmediatamente al padre del intimidador o hablando con el intimidador usted mismo. Su hijo también necesita sentirse capacitado. Ayúdele a figurar un plan. StopBullying.gov ofrece recursos.

Si su hijo es el intimidador

  • Esto puede ser una cosa muy difícil para que un padre la oiga. Permanezca tranquilo y escuche. De las gracias a quien se lo dijo y pida disculpas por la molestia. Asegúrele que actuará inmediatamente.
  • Tenga una discusión seria con su hijo. Pregunte si se lleva bien con las personas en la escuela, si hay alguien con quien no se lleva bien, y por qué. Tenga cuidado con los detalles específicos – los intimidadores pueden empeorar su intimidación a quienquiera que piensan que dio el chivatazo.
  • Los estudios muestran que los intimidadores son niños inseguros con estrés o grandes cambios en su casa. Discuta cómo se siente, qué cosas le molestan, y lo que usted puede hacer. Haga que su pediatra o asesor le ayuden con esta discusión.
  • Reúnase con el profesor de su hijo o el director de la escuela. Ellos puede que sugieran reunirse con los padres del otro niño para discutir un plan de acción.
  • Enseñe a su hijo a manejar la agresión, como respirando a fondo o alejándose de una situación.
  • Apoye a su hijo en desarrollar las habilidades para pedir disculpa y aceptar la responsabilidad. Pedir disculpas no puede forzarse. Si/cuando sea apropiado, haga claro que espera que su hijo pida disculpas en persona por su falta de amabilidad. Cualquiera otra regla que tenga en casa por mal comportamiento, asegúrese que aplica las consecuencias.

Si su hijo ve la intimidación

  • La intimidación tiende a cesar cuando otra persona interviene. Enseñe a su hijo a no tener miedo a decir, "Eh, para eso ya, déjala tranquila," o "No le digas eso, tío, somos mejores que eso." Otra estrategia es redirigir la situación completamente.
  • Enséñele a mantenerse alejado de cualquier cosa que no le parece bien, incluso si sus amigos lo hacen.
  • Los niños debieran dejar el área y buscar a un adulto para que ayude si ven pelea física o armas.
  • Enséñele un buen juicio en línea. Por ejemplo, no de contraseñas o información personal a nadie, y no diga nada que no diría en persona.
  • Crie a su hijo para que respete a todos. No hablar/enviar mensajes acerca de personas a sus espaldas y ¡mantén las manos quietas!
  • Sus hijos deben siempre ser capaces de hablarle abiertamente, de forma que usted pueda detector cambios de humor o comportamiento. Póngase en contacto regularmente con un mensaje en medio del día, pregunte con quién se sentó durante el almuerzo, asista a prácticas y juegos. Pregunte acerca de quién encaja en la escuela y por qué o por qué no, y con quien interaccionan personalmente o en línea. Sea paciente e interesado, y su hijo sabrá que es seguro ir a usted.

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