Cómo arreglar el rudo comportamiento “preadolescente”

Los preadolescentes ya no son niños, pero todavía no son adultos jóvenes. Durante estos años “preadolescentes”, los niños pueden exhibir un comportamiento rudo – observaciones sarcásticas, poner los ojos en blanco, arrebatos repentinos, y silencios taciturnos. A medida que los preadolescentes se ajustan a su cambiante mundo y crecientes hormonas, usted puede encontrar difícil mantener la casa libre de estrés.

¿Cómo puede restaurar paz en la casa? He aquí algunos consejos sencillos a seguir:

rude tween boy
  • Establezca límites claros. Las reglas que usted tenía cuando su hijo tenía 6 años no son aplicables en esta edad. Decida lo que es importante para usted para ayudarle a implementarlas: ¿es más importante que su preadolescente sea honesto y saque buenas notas, o que no ponga sus ojos en blanco y tenga una habitación limpia? Una vez que decida lo que es importante, usted puede ignorar las cosas pequeñas, como un suspiro de enojo cuando le da instrucciones. Tan pronto como el comportamiento que usted no quiere del adolescente comience – como marcharse en medio de una conversación – dígale claramente a su hijo que usted no tolerará eso.
  • Mantenga su estado de padre. Usted no es el amigo de su preadolescente. Usted es un padre, tome control. No haga cosas para que sus hijos piensen que usted es genial. Sus acciones debieran hacerles mejores personas.
  • Escoja un castigo apropiado para un preadolescente. A los preadolescentes no les importa las pequeñas recompensas o castigos cuando se van haciendo mayores. En su lugar, cuando suceda el mal comportamiento, retire una actividad favorita o privilegio – como la TV o ir a casa de un amigo. No diga cosas que no puede cumplir, como prohibir algo para siempre o estar “castigado toda la vida”. Si lo mantiene, los preadolescentes aprenderán a evitar cosas que tienen una consecuencia negativa.
  • Muestre respeto. No interrumpa nunca o insulte a su preadolescente. De esa forma usted enseña lo que es respeto. Si su preadolescente no le guarda respeto, recuérdele que usted también es una persona, y que tiene sentimientos que pueden dañarse.
  • Tranquilícese. Deje que los preadolescentes tomen un minuto para calmarse. Si eso significa ir a su cuanto durante 15 minutos, bien. Asegúrese simplemente que usted sabe dónde están durante su tiempo para calmarse, y dese usted un momento para respirar también.
  • Tenga tiempo personal. Invite a su preadolescente a caminar con su perro, a ayudarle a comprar comida, o simplemente a ir en coche con usted. La forma más fácil de decir si un cambio de humor es temporal o permanente es pasar tiempo para conocer a su hijo cara a cara. Si lo hace con frecuencia, aprenderán a confiar en usted y vendrán a usted cuando necesiten ayuda. Hágale preguntas y escuche cuando hable.
  • Establezca vínculos en familia. Tome tiempo para estar juntos en familia. Haga y coman la cena juntos, juegue un juego de mesa una vez a la semana, visite un nuevo sitio en la ciudad – haga algo regularmente que le permita hablar y divertirse sin enviar mensajes de texto o tener invitados.

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