Manejando la rivalidad entre hermanos

Contribución del Dr. Giancarlo Toledanes

Los niños pueden sentirse celosos si no reciben lo que el otro está recibiendo, incluyendo la atención de sus padres. Esto puede originar gritos de "injusticia" y conducir a peleas. Sin embargo, la rivalidad entre hermanos es una parte natural de crecer y, cuando se maneja correctamente, puede conducir a relaciones sanas entre hermanos.

Una mamá se ocupa de niños que están peleando en el asiento trasero

¿Qué puedo hacer como padre?

Como padre, es importante tratar a cada hijo como un individuo y no usar un enfoque estereotipado. Sus hijos son diferentes – usted puede tratarles diferentemente.

Esto no quiere decir que usted favorezca un hijo respecto al otro. Cada uno de sus hijos es especial, diga cosas como " Me gusta lo bien que pintas y tu hermana es buena cantando... ¡tenemos una familia de artistas!" No los compare entre ellos diciendo cosas como "Debieras aprender a ser un buen jugador de fútbol, como tu hermano."

Trate de entender cómo cada uno de sus hijos siente y piensa. De abrazos, recompense buen comportamiento, y pase tiempo solo con cada uno de sus hijos para que reciban completa atención.

  • De a cada hijo espacio individual para sus propios juguetes y efectos personales. Si algo que los hijos comparten da lugar a una pelea, retírelo por un tiempo.
  • Explique las reglas para que sus hijos las entiendan: "Tu hermana mayor se acuesta más tarde porque tiene deberes que hacer."
  • Sepa qué situaciones originan celos, como regalos de cumpleaños: "Hoy es el cumpleaños de tu hermano y le damos juguetes, pero tu cumpleaños es el próximo mes y entonces te daremos regalos a ti, ¿de acuerdo?. Los niños saben lo que es justo y hablándoles de antemano puede parar problemas antes de que sucedan.
  • Déjeles expresar sus sentimientos para que aprendan a manejar sus emociones. No se enfade y sea compasivo si se quejan o se emocionan. En lugar de decir, "Él es un bebé, tu eres mayor y debieras tener mejor juicio," diga "Yo sé que estás enfadado de que el bebé destruyó tu torre de legos. Lo siento”.
  • Enseñe a los hermanos a resolver conflictos y déjeles que hablen de sus problemas. Cuando sea mayores, sus hermanos pueden también escuchar y darles una oportunidad de pedir disculpas. Los niños más jóvenes necesitan más ayuda en zanjar las diferencias, pero no elija uno u otro. Alabe a sus hijos cuando resuelvan su disputa.
  • Usted es al mismo tiempo padre y árbitro – tome decisiones rápidas y justas. Los niños no pueden salirse con la suya en todo momento y deben aprender a compartir. No ceda ante rabietas.
  • Intervenga si las cosas se ponen violentas. Asegúrese que sus hijos sepan qué comportamiento NO está permitido.

¿Qué se puede decir del castigo?

Si un castigo o reprimenda es necesario, hágalo en un lugar tranquilo y alejado de los hermanos. El castigar o regañar a su hijo en la presencia de otros puede avergonzar y herir los sentimientos del niño.

Acerca del experto: Giancarlo Toledanes, D.O., es un médico del servicio de intervención pediátrico e instructor clínico en UT Southwestern Medical School en Dallas. Él tiene un bebé de 7 meses y disfruta cada minuto con él. Él recomienda el libro Hermanos sin rivalidad: Cómo ayudar a sus hijos a vivir juntos de forma que usted pueda vivir también por Adele Faber y Elaine Mazlish.